Los comerciantes comenzarán a desmontar y trasladar sus puestos la tarde del sábado 31 de enero y hasta el miércoles 11 de febrero, periodo durante el cual no habrá venta al público
El mercado provisional de la plaza de Santa Clara iniciará su actividad comercial el 12 de febrero, una fecha pactada de mutuo acuerdo entre el Ayuntamiento de Castellón y los vendedores tras una reunión de coordinación celebrada esta semana.
El concejal de Urbanismo e Infraestructuras, Sergio Toledo, ha explicado que el calendario acordado contempla que los comerciantes comiencen a desmontar y trasladar sus puestos desde la tarde del sábado 31 de enero y hasta el miércoles 11 de febrero, periodo durante el cual no habrá venta al público ni en el Mercado Central ni en el mercado provisional. Esta medida tiene como objetivo facilitar las labores logísticas y garantizar un traslado ordenado y seguro.
El edil ha destacado que el traslado al mercado provisional se ha planificado una vez finalizada la campaña navideña, atendiendo a las peticiones de los comerciantes para no interferir en el periodo de mayores ventas del año. “Desde el inicio del proyecto se ha trabajado de la mano de los vendedores, basándonos en el diálogo y la escucha activa para adaptar el cronograma de las obras a sus necesidades”, ha señalado.
41 puestos y una superficie de 1.578 m2
El mercado provisional de Santa Clara contará con 41 puestos y una superficie de 1.578 metros cuadrados, ofreciendo, según Toledo, “todas las condiciones necesarias para la venta de productos, incluso mejorando algunos de los servicios actuales”. Se trata de un espacio “luminoso, funcional y cómodo”, pensado tanto para facilitar el trabajo de los vendedores como para mejorar la experiencia de compra de la ciudadanía.
Este traslado se enmarca en la reforma integral del Mercado Central de Castellón, un proyecto con un presupuesto superior a los 10 millones de euros, comprometido por la alcaldesa Begoña Carrasco y vinculado a la denominada ‘Tercera Transformación’ de la ciudad.
En cuanto al objetivo final, Toledo ha remarcado que la reforma permitirá contar con “un mercado más moderno y competitivo, capaz de dinamizar el centro de la ciudad, impulsar los productos de kilómetro cero y convertirse en un atractivo comercial y turístico de referencia”.




